Quítate tú para que vaya yo

Al Son de la Marimba/Mauricio de la Cruz
Si de algo se puede distinguir a José Antonio Aguilar Bodegas, es que siempre se vendió como un político conocer y experimentado, mesurado; pero todo eso lo ha perdido, no es la edad -porque yo ya soy ruco, pero no pendejo- es su necedad, su sed de venganza que lo ciega, lo coloca como un tipo frío e insensible realmente por darle solución a los problemas torales que aquejan a Chiapas.
Todo indica que a Jósean lo asesoran enemigos, mucho, mucho tenía que ganar si hubiera seguido en el PRI, de lado rebelde, no del traidor, caprichudo y ojete; pero bueno, ya ni pedo dijo la jucha, ya renunció. Cuando lo hizo estaba a punto de quitarme el sombrero, pero me detuvo el hecho que ahora anda enviando mensajes a los del PRD estatal y nacional para que él y nadie más que él sea el candidato del Frente por parte del sol azteca.
Se está viendo más imberbe que el chamaco Diego Valera, ex diputado federal Verde, hoy perredista; éste muchacho es bien visto, aceptado y muy querido en las huestes perredistas tanto en Chiapas como en la capital del país; Jósean con toda la bola de pendejadas que ha hecho últimamente ya no garantiza ni la presidencia del comité de padres de familia de la casa geriátrica. En serio.
Como que el síndrome de ERA ya alcanzó al viejo político -lo comenté en la entrega pasada-, así como se hizo a un lado cuando perdió con Sabines hace once años (que fue cuando realmente debió pelear hasta el último segundo de aliento), hoy debe volver hacerlo, aceptar la candidatura a una Senaduría o diputación federal, si quiere seguir en la jugada; sino que se vaya a cuidar vacas a Villaflores y a jugar el abuelito y la nieta con su pichita.
Seguramente a estas alturas Jósean se ha de preguntar “qué he hecho mal”, pues todo mi contemporáneo, para empezar con toda la bola de rufianes que se rodea, puro pendejito con ínfulas de perdona vidas, que se creen todo y son nada. Zoquetes. Ígnaros.
Además de hacer un recuento de toda su pinche vida política, en el camino ha sido un ojete, mal agradecido, traidor; cuando se hizo a un lado hace once años, dejó a mucha gente colgada, endeudada que le metió todo a un proyecto que era de muchos, pero él lo hizo suyo nada mas. A ellos mismos acudió de nueva cuenta y lo mandaron a la mierda, como debe ser.
Así que Jósean debe evitar que su máxima sea “quítate tú para que vaya yo” de su experimentado legado; mejor que se sume y aporte o se queda como chucho sin dueño.