¿Palabras Claras, daño a la moral?

EDITORIAL

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; 14 de Junio 2017/El Estado.- Tal parece que no hemos avanzado nada, pues la época en la que se acallaba la voz crítica de los periodistas a punta de balas, de amenazas y de intimidaciones sigue más viva que nunca.

La época de la represión contra la libertad de expresión parece seguir siendo el pan de cada día, por lo menos eso es lo que queda de manifiesto luego del actuar de la Diputada Maria de Jesús Olvera Mejía, quien demandó por “daño moral” al periodista Silvano Bautista Ibarias, quién citó de manera puntual el pasado 25 de octubre de 2016 el presunto historial delictivo de la lideresa de la CTM en Chiapas y actual diputada en la LXVI Legislatura del Congreso de Estado, sobre quien pesan nueve averiguaciones previas radicadas en la Procuraduría General de Justicia del Estado y de las cuales Bautista Ibarias hace referencia en su columna.

El periodista también exhibe a la diputada en cuestión ostentando dos actas de nacimiento, una del Estado de Hidalgo y otra del Estado de Chiapas. En el mismo texto, Silvano Bautista enumera algunos de los delitos por los que se le acusa a la legisladora, tales como asociación delictuosa, motín, despojo, robo con violencia, falsificación de firmas y de documentos, privación ilegal de la libertad; entre otros. Pero aquí es preciso hacer un paréntesis, pues ello no lo está inventando el periodista, todos esos delitos que se le achacan a la Diputada Olvera obran en los expedientes que integran las nueve averiguaciones previas en la Procuraduria General de Justicia del Estado, luego entonces ¿Donde está el supuesto daño moral ocasionado por el periodista a la diputada? ¿De qué daño habla entonces Olvera Mejía? Acaso no tan solo uno de los delitos por los que se le acusa son verdaderas amenazas a la sociedad ya no digamos a la moral.

Por supuesto que las protestas del gremio periodístico no se hicieron esperar y marcharon por las calles de la capital chiapaneca para exigir respeto a la libertad de expresión, pues esa demanda en contra del periodista Silvano Bautista parece más bién una ley mordaza disfrazada de “doble moral”, pues el simple hecho de conocer el historial delictivo de quien la interpone, da cuenta de sus perversas intenciones y está completamente fuera de contexto. Quién se dice representante del pueblo pretende acallar a la prensa con amenazas e intimidaciones.

Resulta que la Diputada Olvera salió con la piel muy sensible, pues es evidente su molestia ante las críticas periodísticas que lo único que han hecho es dar cuenta de su actuar y de su obscuro proceder, no olvidemos que la legisladora en comento, es la misma que fuera exhibida en una conversación telefónica dando órdenes a sus subalternos para agredir físicamente a quienes se interpongan a sus intereses.

Es importante recordarle a la legisladora que el ser representante popular la expone ante el escrutinio público y si eso no le parece, pues debería analizar dos veces sus acciónes para que no se ventile en público lo que acostumbra hacer en lo oscurito. Por lo pronto, el gremio periodístico se encuentra más unido que nuca y ha abrazado la lucha de Silvano Bautista convirtiéndola en una sola voz y una sola exigencia, el puntual respeto a la libertad de expresión, pues no se mata la verdad matando periodistas.