Los políticos y la necedad de adelantarse/EDITORIAL

Será el próximo 8 de septiembre cuando el Instituto Nacional Electoral (INE) de el banderazo de salida para iniciar actividades en vísperas de las votaciones de 2018, esto ha preocupado tanto a los políticos que las calles de nuestro estado (y principalmente de las ciudades más grandes) se encuentran tapizadas de publicidad disfrazada de informes legislativos.

Los funcionarios municipales, senadores y hasta diputadas se han afligido en los últimos días por rentar los mejores espacios para colocar lonas con su rostro, para “informar” a ciudadanía de los trabajos que han hecho en beneficio de los chiapanecos, nada más falso que eso. La única intención es auto promocionarse para que no queden fuera de la repartición de cargos en el siguiente año.

Los y las personajes del mundo de la política pocas veces utilizan sus cargos para preocuparse por el bienestar de los mexicanos, sobre todo, porque saben que varios de ellos aunque pierdan en las urnas o aunque sean multados por alguna autoridad, terminan ganando un puesto con salarios que un chiapaneco promedio jamás podría alcanzar.

Aunque es cierto que la ley contempla que los servidores públicos tienen el derecho de rendir un informe de actividades, la mayoría aprovecha ese espacio como un “trampolín” o como una forma de decirle a la ciudadanía que son los idóneos para ocupar otro cargo relevante.

“El presidente de la Comisión de Quejas refrendó la importancia de que los servidores públicos y demás interesados en participar en las próximas contiendas electorales se conduzcan en un marco de legalidad y civilidad hasta en tanto inicien los tiempos establecidos en el proceso electoral local 2017-2018”, precisa un boletín del pasado 25 de agosto por parte del Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana.

Esa situación confirma lo escrito al inicio de texto: los y las políticas siguen siendo tramposos, ventajosos y se han olvidado de la “educación cívica” que tanto se exige a la ciudadanía, pero que a ellos se les olvida.

Ojalá que aquellos que aspiran (y hasta ahí llegan sus deseos) respeten las propias leyes que ellos diseñaron y aprobaron. Tan difícil se ha vuelto respetar los tiempos electorales, que a los servidores públicos no les interesan las medidas cautelares o pagar un multa que no implica un gran desembolso económico para ellos.

Ahora el Órgano Local tendrá la responsabilidad de aplicar lo mismo para todos los personajes sin importar nombres o colores partidarios, pero también la ciudadanía y las organizaciones sociales juegan un papel fundamental en esta parte para denunciar cualquier acto de campaña que observen en aquellas o aquellos que pretendan gobernarnos en el siguiente año. ¡Servidoras públicas y políticos, respeten los tiempos electorales!