El “Verde” y su publicidad engañosa/EDITORIAL

En 2012, uno de los partidos políticos más jóvenes tomó la batuta del poder en Chiapas. El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y otros, abanderaron a quien sería el gobernador más joven del país, a Manuel Velasco Coello.

De forma estratégica, el “Verde” entró a la mirada de los Chiapanecos, desde una de las áreas que más se adolece y que ningún actor ansioso de poder había explotado; el partido que gobernaría al estado entró a un terreno virgen para adueñarse: el medio ambiente.

Como en aquella ocasión, en la que este instituto político llevó a cabo una estrategia de propaganda para posicionarse ante la preferencia de la sociedad, hoy, nuevamente los chiapanecos pueden observar lonas, gallardetes (de plástico, por cierto), bardas pintadas, gorras, playeras, comerciales de televisión, radio e Internet, entre muchas cosas más con frases en “favor” de la naturaleza.

En aquella elección, cuando El Güero ganó la gubernatura, muchos confiaron en una nueva opción; en una alternativa que no prometía lo mismo de siempre, que se alejaba de los cánones políticos tradicionales y que, por el contrario, ofrecían a una nueva sangre.

Era un joven político con la bandera de un partido responsable con la vida y la naturaleza; un candidato que prometía “Un impulso para Chiapas” pero ¿qué tanto se ha hecho por el medio ambiente en estos casi seis años de contar con el “güero gober”?

Durante este sexenio, han sonado temas lamentables. En 2015, tres años ya con Manuel Velasco al frente del ejecutivo estatal, la delegación en Chiapas de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), daba a conocer que el 90 por ciento de los ríos estaban contaminados, esto se debía al mal manejo que se hace de la actividad agrícola, toda vez que, en este sector se ocupan agroquímicos que son arrastrados por las lluvias hacia los afluentes. La basura que llega hacia éstos también ha causado estos efectos negativos ¿y el contamina paga?

Existen otros problemas graves en los ríos de Chiapas, como el rio Pacú del municipio de Suchiapa, que, después de ser un atractivo turístico y para el sano esparcimiento de los lugareños, se convirtió en un afluente contaminado por las aguas residuales que terminan en él, a tal grado que a penas en este año (2017) se registró la mortandad de un gran número de peces.

Pero no sólo los ríos están contaminados, pese a ser uno de los pulmones más importantes de todo el país, en 20 años, la Selva Lacandona ha perdido el 50 por ciento de su extensión, también a causa de la actividad agrícola descontrolado y el crecimiento demográfico ¿y el Verde?

A ello, se suman la contaminación provocada por la empresa Proactiva, ahora Veolia, en Tuxtla Gutiérrez, donde el crimen ambiental más significativo ha sido el de la contaminación que el relleno “sanitario” ha provocado al predio San Martín Mujular, propiedad del ambientalista Héctor Montesinosn Cano, quien, a pesar de contar con pruebas, no ha logrado que las autoridades municipales (hoy del Verde) y estatales hagan algo por cambiar esta situación.

Podríamos hablar de Cales y Morteros del Grijalva, una empresa calera ubicada en la carretera Tuxtla-Chiapa de Corzo y que por más de 50 años de operación y depredación del Área Natural Protegida (ANP) del Parque Nacional del Cañón del Sumidero, pudo ser clausurada, principalmente, por las denuncias hechas por grupos civiles, sociales y de activistas.

Sin embargo, se sospecha que la empresa sigue operando y contaminando al estado de Chiapas.

Uno de los temas que más han sobresalido en la administración más “Verde” que ha tenido Chiapas, fue el recubrimiento con concreto hidráulico y lajas de un gran número de calles, banquetas y camellones, eliminando la opción de hacer crecer las áreas verdes y con ello poder reforestar las áreas urbanas.

Esos son algunos de los ejemplos más claros que el “Verde” no cumple y que únicamente ha sabido utilizar al medio ambiente como medio de promoción y engaño a la sociedad.

Hoy, a unos meses de iniciar el proceso electoral del 2018, ya podemos ver frases para el cuidado del medio ambiente como “El agua es vida, no la desperdicies”: ¿Les crees?