El servicio público y la profesionalización

César Trujillo/Código Nucú.- La falta de profesionalización y la consolidación de los servicios profesionales de carrera son la causa primordial del mal funcionamiento de las administraciones públicas de los tres órdenes de gobierno. Priorizar el artículo 34 de la Ley del Servicio Profesional de Carrera, mismo que constituye una excepción al concurso abierto y libre con base en los méritos y la experiencia, ha generado muchos espacios al compadrazgo, a los favores políticos, a los familiares y a las parejas sentimentales, lo cual ha dejado un costo terrible que se paga con el estancamiento, el vacío de poder y el mal manejo de los recursos (todo México es claro ejemplo de ello).

Basta dar un vistazo a la forma en que se designan los nombramientos para entender que todo lo estipulado en la teoría, para que los gobiernos funcionen perfectamente, es simple letra muerta o acomodada al entendimiento de quienes ostentan el poder. El zapatero a tu zapato, que debería ser regla de oro, ha sido relegado al olvido. No se elige a la persona idónea para el puesto idóneo. Es más, no se rodea a esa persona elegida por “la dedocracia” de personas idóneas y el resultado de amalgamar experimentos es conocido ya por todos.

En Chiapas, por ejemplo, no existe un proceso de selección y reclutamiento adecuado para designar los puestos importantes en el gabinete. La gran mayoría de los puestos no son realmente aptos y capacitados para el desempeño de un servicio público de calidad. Así, vemos ocupando a un médico cercano a la familia Velasco Coello la Rectoría de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) pese a no contar con un mérito académico o de investigación que lo respalde. El resultado lo conocemos todos: la caída libre en la que se encuentra la máxima casa de estudios.

O bien, tenemos a un Secretario de Educación estatal que es ingeniero agrónomo y que sus máximos méritos son haber ocupado dos diputaciones (una federal y otra local) por el PRI, y su paso tambaleante por la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), a la que llegó también de un proceso viciado y que en estas nuevas elecciones volvió a meter las manos.

Y qué decir de la Secretaría del Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn) que cobijó a Carlos Orsoe Morales Vázquez que es licenciado en Derecho y cuya máxima experiencia en cuanto al medio ambiente es una Fundación que usó con fines electoreros en su carrera rumbo a la alcaldía frente a Samuel Toledo, y que luego de hacer un mitote tras perder fue nombrado titular de la Semanh, aunque no tiene una titulación universitaria en ciencias ambientales, por ejemplo.

Sí, la no profesionalización tiene costos muy elevados. Los reflejos de esta problemática acaban siendo los desfalcos multimillonarios que detonan en un incremento a la pobreza y en el incremento de grandes cinturones de miseria, en un mediocre rendimiento de los estándares de desarrollo, en mayor inseguridad, menos oportunidades laborales, más ingobernabilidad y en el estallido de problemas sociales que, en su gran mayoría, pudieron ser controlados pero se dejaron en manos de políticos improvisados y chambones que no saben en dónde están parados.

Es por colocar en secretarías, delegaciones, subsecretarías y demás espacios importantes a personas sin la experiencia en el cargo que estamos como estamos. Aquí la juniorcracia juega un papel preponderante. ¿La causa? Son de este mal que se han abortado los personajes más fallidos y que han obtenido espacios que les quedan muy grandes: un Secretario del Trabajo tibio que obedece a chantajes de unos grupos; un Secretario del Campo que llegó a ese puesto con todas las miras de poder estar dentro de las boletas rumbo al 2018 (cadáveres políticos revividos en un segundo chance para respirar y volver a vivir del erario).

Y qué decir del Secretario de Salud que, si bien es médico, no tiene la capacidad de administrar la entidad en esa materia y los resultados los hemos visto todos: desbasto de medicinas, conflicto de intereses con la base trabajadora, y mucho más; o un Secretario de Seguridad Pública y Participación Ciudadana preocupado (y ocupado) por ser alcalde de otro municipio y que cuenta con un gran historial de acoso a los policías, cargando, incluso, la muerte de dos elementos en el fallido operativo en El Aguaje; un titular del Fofoe frívolo y bastante torpe en cuanto al trabajo administrativo, etcétera, etcétera.

Lo cierto es que mientras se sigan privilegiando otras cosas, menos la profesionalización de los puestos, Chiapas (y México entero) seguirá siendo un estado fallido condenado a la pobreza, la miseria y al nulo desarrollo. Ni hablar.

Manjar

Será este miércoles cuando el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) lleve a cabo su plenaria. El escenario, en Chiapas al menos, sólo tiene una postura que a los demás partidos hace ruido y es si el tucán irá o no en alianza con el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Todos le apuestan a aquel mensaje de musculatura flácida que los verdes señalaron meses atrás, muy seguros ellos, de ir solos en la entidad. Sin embargo, todo puede suceder tratándose de ambiciones políticas. En Chiapas se rumora que buscarán obtener los peldaños en juego sin apoyo. Ya veremos si les alcanza o si se fusionan con los rojos buscando seguir teniendo las canonjías de las que hasta hoy gozan. #Dudas // La recomendación de hoy es Libro de Estilo de El País y el disco Lost and Found de Buena Vista Social Club. // Recuerde: no compre mascotas, mejor adopte. // Si no tiene nada mejor qué hacer, póngase a leer.

@C_T1

palabrasdeotro@gmail.com