¿Apoco le interesan las afectaciones que dejaron las lluvias en Tuxtla Gutiérrez?/EDITORIAL

Los resultados que dejaron las lluvias del viernes 23 de junio, provocaron que el gobierno de Tuxtla Gutiérrez solicitara la declaratoria de desastre a la Secretaría de Gobernación, para obtener un beneficio del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) que se utilizará para el apoyo de zonas afectadas.

Aunque la desgracia que viven los que fueron más afectados o la muerte del maestro, Víctor Manuel Abadía, al ser arrastrado por las corrientes provocadas por las precipitaciones de 84.4 milímetros, parecieran hechos lamentables, la realidad es otra.

El hecho real, es que a gran parte de la sociedad no le interesan las desgracias que provocan este tipo de tormentas, es así que las calles y los ríos que corren por la capital de Chiapas, normalmente se inundan por el exceso de basura y demás desechos que casi siempre provienen de las colonias y fraccionamientos.

Ha sido fácil para todos culpar  a la autoridad, aclaramos, no buscamos defender a nadie; pero, si se detiene un momento y analiza: ¿cuándo fue la última vez que tiró basura en la calle? ¿Cuántas veces se ha detenido a levantar la basura que hay en la calle? ¿Qué ha hecho como ciudadano para evitar que los residuos sólidos terminen en los drenes pluviales o demás espacios que en temporada de lluvias suelen ser taponeados?

Ciertamente, la autoridad tiene mucha responsabilidad, pero la ciudadanía tiene aún más. Responsabilidad social, moral, ambiental y ética. Es tiempo que los tuxtlecos analicen de verdad y comprendan que las cosas se están poniendo peor o, ¿Acaso no recuerdan los daños que se registraron en el barrio San Francisco y en otras colonias apenas en 2016?

Repetimos: Hoy no hablaremos de las autoridades, y no por defenderlas o pasar por alto su indiferencia ante los acontecimientos desastrosos que se han dado en la capital, no. Es tiempo que también la sociedad se analice y todos comprendamos que no sólo es importante reflexionar, sino que es urgente actuar, pues nadie está exento  de perder un vehículo, una vivienda, bienes materiales o hasta la propia vida.

Es momento de dejar de criticar vía Facebook y respetar el espacio donde vivimos. Es momento de pensar antes de tirar la basura en cualquier lado, de adoptar una nueva cultura de limpieza para nuestra urbe y concienciar sobre el lugar que cada uno quiere heredar a los suyos.

Hoy, fue la vida del maestro Víctor Manuel Abadía, mañana puede ser usted o alguno de sus familiares o amigos y lo más lamentable será que nadie esté lamentando su pena y siga tirando la basura que provoca el taponamiento de drenajes, alcantarillas y ríos.

En 2016 fue el Barrio San Francisco, donde muchas familias lo perdieron todo, incluso, el patrimonio de su familia. Entonces ¿hasta que sea usted comenzará a levantar la basura?